Dos amigos tomando unos gintonics nada espectaculares en un pub de medio pelo. Uno era servidor; el otro, otro. Llega un tercero y me cuenta:
-A ti quería yo verte. Verás que me voy. En un par de días, y si la cosa se pone a tiro te llamo y te vienes.
El otro le pidió:
-Yo también quiero ir.
A lo que el tercero respondió:
-Para ir hay que tenerlos bien puestos -las palabras iban acompañadas de un gesto con los dos puños cerrados por debajo de la cintura-. Y él los tiene.
¿Será verdad?. ¿Llegado el caso tendré los dos puños cerrados por debajo de la cintura?. Estoy deseando comprobarlo. Estoy deseando demostrar que sí, que tengo un par de puños cerrados. Por reconciliarme, por compensar que me han faltado en otras ocasiones. Quizá.
22 feb 2010
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