Ring-ring, ring-ring...miro el teléfono y veo en la pantalla el nombre de un amigo. Le había mandado infinidad de correos, sms y hasta le había dejado un mensaje en el muro de su facebook. Meses después se digna en llamarme
-¡Coño, cuánto tiempo!
-Lo siento, J. Ya sabes que soy un poco dejado para esto del protocolo social.
Me cuenta, le cuento, nos contamos; y después de media hora comienza la despedida
-Venga, quedamos un dia a comer y nos contamos nuestras penas.
-Va a ser divertido. Un abrazo, J.
Me disponía a colgar cuando oigo su voz algo apagada.
-Oye, J, ¿a ti no te pasa lo que a mi?
-No digo que no, pero si me das una pista...
-Que ves que pasan los días, las semanas, los meses...que pasa el tiempo.
-¡Joder, tío, claro que pasa el tiempo!. Como ayer, como el año pasado. El tiempo siempre pasa.
-Pero antes pasaban más cosas, J.
-(...)
-Antes pasaban ilusiones, sueños, ambiciones, deseos, proyectos...pasaban más cosas, J.
-Lo malo, amigo, no es que ahora no pasen; es que antes las dejamos pasar.
-Un abrazo, cabrón.
-Un abrazo, joputa.
3 nov 2009
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