Y cada año, o casi, se producen inundaciones, desplome de edificios, se anegan los campos y dan carnaza a los telediarios. Cada año, o casi. Es el ritual de la naturaleza.
Y cada año, o casi, la plaga, esa demostración de dominio de la naturaleza sobre los paisanos, termina de repente, con la creencia de que hemos captado el aviso y pondremos los medios para ocuparnos de nosotros y de los nuestros. Pero como cada año, o casi, con el cese de las tormentas, se nos endurece la memoria y el entendimiento y nos dedicamos a otras cosas. Hasta otro otoño, hasta otra plaga, hasta otra gota fría. No es culpa nuestra, pensamos, es la naturaleza que no tiene consideración.
El próximo otoño los telediarios tendrán carnaza. La del olvido.
_________________
Otra: de cómo me tortura Búho contando sus diez minutos en una discoteca
Querido J
No hay comentarios:
Publicar un comentario