La fiesta de nochevieja la celebramos en aquella casa-castillo-palacete extraño que parecía conocer como la palma de mi mano. Era en mi pueblo, sin embargo en mi pueblo no hay ningún edificio como el de mi sueño. Tenía dos pistas de baile, de piedra, como los castillos. Las barras también eran de piedra gris, y el ambiente era frío y divertido. Cerraron una de las pistas. Nos vamos a la que queda abierta. También la cierran. Hora de dormir.
Salgo a la calle, frío mucho frío, y compruebo que hay un sitio donde poder aparcar bien. Me monto en mi viejo BX que estaba mal estacionado al final de la empinada calle y antes de arrancarlo lo coloco en mitad de la misma, donde me doy cuenta de que no lo he puesto en marcha. Ya es demasiado tarde: el coche va cayendo, marcha atrás, por la empinada calle. Le doy al contacto; no funciona. El coche va cogiendo velocidad; por fortuna no hay gente a esas horas. Lo intento de nuevo, no hay manera. Más velocidad. Estoy tranquilo, sé que arrancará. Otra vez...por fin!. El motor se pone en marcha, le meto la primera, pero el coche ya no responde, va demasiado deprisa bajando la calle. Acelero, freno...disminuye la velocidad... un grupo de niños con con gorro de pico cruzan la calle; pito, no hacen caso, cruzan; me llevo por delante unos cuantos. Parece no importarle a nadie.
Me envuelve una paz, una resignación que no acabo de entender: he cogido a unos niños con gorro de pico, el coche recula a toda velocidad sin saber cuál va a ser su fin y parece que no me importa nada...
El BX parece que se frena un poco, la calle termina, se estrecha...una callejuela...un callejón...el coche va directo al callejón...nos metemos en la minicalle...el coche se atasca, salen chispas de la carroceria por el roce con la paredes del callejon....va frenando....se para.
Bajo del coche, me acerco a un riachuelo que hay cerca, meto los pies en el agua y observo como se acercan unos niños con gorro de pico...me fijo. No son niños, son los enanos. Los siete enanitos. Pero cuento más, muchos más. "¿Por qué sois tantos?". "Porque siempre hay algún hijoputoa que se lleva por delente a alguno de nosotros con el coche".
Y me fui con ellos. No sé adónde.
Este ha sido mi sueño.
31 dic 2009
30 dic 2009
29 dic 2009
De Puchero a Puchero
Abrí el frigorífico y me encontré con una buena cantidad de caldo de un puchero de días antes. Junto a él había un poco de carne, contados garbanzos y poco más. Me dio una idea.
Troceé medio pimiento rojo en tiras grandes, un pimiento verde en juliana, piqué un diente de ajo, pelé una patata para luego cortarla en trozos no muy grandes y terminé con medio tomate cortado a cuadritos. Con todo ello hice un sofrito mientras calentaba el caldo del puchero.
En este punto llegó a la cocina mi niña, la del exigente paladar, a la que le explique cual era mi intención y le di a elegir culminar el neopuchero con arroz o con fideos gordos, de los de fideguá.
-Fideos. -ordenó.
Un par de clavos, pimienta, sal y una pizca de pimentón dulce. Aprobado.
En este ambiente de fiesta culinaria le expliqué a mi niña, la de los labios dulcemente apretados, cuál había sido el motivo de mi retraso. Le había prometido llegar pronto para explicarle unos temas de derecho mercantil.
-He tenido una reunión -me excusé- . Era sobre el asunto que me puede llevar lejos durante un tiempo...
-¿Es seguro? -susurró
-No, falta que se cierre una asunto para que se abra la posibilidad. Un par de meses para saberlo, calculo. Pero parece que va tomando cuerpo.
Había terminado de comer, o eso me pareció. En realidad creo que dejó de comer...y me miró en silencio; me miró con los ojos más tristes que he visto en mi vida; con el rostro relajado, inexpresivo, alejado, hueco; y con unos labios que no he sabido si se querían abrir o cerrar... Un nudo en el estomago, un lazo en la garganta y una taquicardia sobrevenida me obligaron a dejar de comer... era otro puchero el que me absorbía.
Troceé medio pimiento rojo en tiras grandes, un pimiento verde en juliana, piqué un diente de ajo, pelé una patata para luego cortarla en trozos no muy grandes y terminé con medio tomate cortado a cuadritos. Con todo ello hice un sofrito mientras calentaba el caldo del puchero.
En este punto llegó a la cocina mi niña, la del exigente paladar, a la que le explique cual era mi intención y le di a elegir culminar el neopuchero con arroz o con fideos gordos, de los de fideguá.
-Fideos. -ordenó.
Un par de clavos, pimienta, sal y una pizca de pimentón dulce. Aprobado.
En este ambiente de fiesta culinaria le expliqué a mi niña, la de los labios dulcemente apretados, cuál había sido el motivo de mi retraso. Le había prometido llegar pronto para explicarle unos temas de derecho mercantil.
-He tenido una reunión -me excusé- . Era sobre el asunto que me puede llevar lejos durante un tiempo...
-¿Es seguro? -susurró
-No, falta que se cierre una asunto para que se abra la posibilidad. Un par de meses para saberlo, calculo. Pero parece que va tomando cuerpo.
Había terminado de comer, o eso me pareció. En realidad creo que dejó de comer...y me miró en silencio; me miró con los ojos más tristes que he visto en mi vida; con el rostro relajado, inexpresivo, alejado, hueco; y con unos labios que no he sabido si se querían abrir o cerrar... Un nudo en el estomago, un lazo en la garganta y una taquicardia sobrevenida me obligaron a dejar de comer... era otro puchero el que me absorbía.
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Después de mucho tiempo he recibido carta de Búho
Torrada
Mi niña, la del buen paladar, cuando le llega la inspiración es capaz de creara momentos memorable. Anoche fue uno de ellos.
Decidió obsequiarme con tres torradas de su invención. Para no cansar me centraré en la que se llevo la laureada.
Preparar rodajitas de pan. Sobre ella extendió una fina capa de jalapeño, sobre él otra capa de miel, para terminar, se unta en todo lo alto una cantidad, a gusto, de sobrasada. El invento de mete en el horno y se deja -el tiempo a ojo- calentar hasta que el resultado quede soldado. Una delicia.
A destacar que se me hacia impensable que el picante del jalapeño (queso cremosos y picante), el dulce de la miel y la contundencia de la sobrasada mallorquina, fuese tan delicioso. Un diez, y fácil de elaborar.
Buen provecho.
Decidió obsequiarme con tres torradas de su invención. Para no cansar me centraré en la que se llevo la laureada.
Preparar rodajitas de pan. Sobre ella extendió una fina capa de jalapeño, sobre él otra capa de miel, para terminar, se unta en todo lo alto una cantidad, a gusto, de sobrasada. El invento de mete en el horno y se deja -el tiempo a ojo- calentar hasta que el resultado quede soldado. Una delicia.
A destacar que se me hacia impensable que el picante del jalapeño (queso cremosos y picante), el dulce de la miel y la contundencia de la sobrasada mallorquina, fuese tan delicioso. Un diez, y fácil de elaborar.
Buen provecho.
28 dic 2009
Un Extraño Despertar
Me he dormido. Hace un rato me he dormido delante del ordenador. No recuerdo que me haya dormido alguna vez de ésta manera. Tal vez de estudiante, delante de los libros; pero nunca como hoy. Y no sé porqué me he despertado; dormía profundamente, sin frío ni calor; sin sueños malos ni buenos. Sólo dormía.
Lo más extraño ha sido al despertarme. Era consciente de que me estaba despertando, de que volvía de algún lugar. Pero no sabía dónde estaba, qué hacia, en qué posición estaba, de dónde regresaba, en qué condiciones me encontraba...y, esto es lo extraño, he decidido con pasmosa lucidez aterrizar poco a poco en el mundo de los vivos. Incluso me he hablado:
-Tranquilo, debes de estar despertando. No sabes si te podías dormir, no tienes conciencia de dónde, cómo y por qué estás como estás. Lo mejor -juro que me lo he dicho- es que vayas espabilando tranquilamente, sin sobresaltos. No sabes lo que te vas a encontrar cuando despiertes del todo, ignoras si te has de excusar y necesitas tiempo para pensar...
Despacio, con prudencia extrema he ido recobrando la conciencia, he abierto los ojos lentamente, sin reconocer dónde estaba, con miedo. Finalmente he mirado tímidamente la habitación, mis cosas, hasta mi cuerpo, que hasta entonces estaba levitando, y los he ido recordando. He conseguido ordenar mis ideas, me he situado y ha llegado el alivio al comprobar que no había nada extraordinario. Eso creía.
Ha sido, en verdad, una experiencia extraña, sorprendente...muy raro.
Lo más extraño ha sido al despertarme. Era consciente de que me estaba despertando, de que volvía de algún lugar. Pero no sabía dónde estaba, qué hacia, en qué posición estaba, de dónde regresaba, en qué condiciones me encontraba...y, esto es lo extraño, he decidido con pasmosa lucidez aterrizar poco a poco en el mundo de los vivos. Incluso me he hablado:
-Tranquilo, debes de estar despertando. No sabes si te podías dormir, no tienes conciencia de dónde, cómo y por qué estás como estás. Lo mejor -juro que me lo he dicho- es que vayas espabilando tranquilamente, sin sobresaltos. No sabes lo que te vas a encontrar cuando despiertes del todo, ignoras si te has de excusar y necesitas tiempo para pensar...
Despacio, con prudencia extrema he ido recobrando la conciencia, he abierto los ojos lentamente, sin reconocer dónde estaba, con miedo. Finalmente he mirado tímidamente la habitación, mis cosas, hasta mi cuerpo, que hasta entonces estaba levitando, y los he ido recordando. He conseguido ordenar mis ideas, me he situado y ha llegado el alivio al comprobar que no había nada extraordinario. Eso creía.
Ha sido, en verdad, una experiencia extraña, sorprendente...muy raro.
23 dic 2009
Buen dia
Buen dia,
--Estoy avergonzado: me he despertado en momento indeterminado y no he sabido qué hora era. Me ha fallado la habilidad de la que les hablaba. Y tanto ha sido mi vergüenza que no he mirado la hora, lo que me provoca la angustia de lo desconocido. Merecido castigo.
--Naco, mi gato, me ha despertado con sus gritos y protestas mañaneras.
--Búho, callado a la espera de lo que suceda con sus proyectos de viajes, se ha quedado sin premio de navidad, por lo que no sería raro que nos atormentara con sus viajes.
--Estoy avergonzado: me he despertado en momento indeterminado y no he sabido qué hora era. Me ha fallado la habilidad de la que les hablaba. Y tanto ha sido mi vergüenza que no he mirado la hora, lo que me provoca la angustia de lo desconocido. Merecido castigo.
--Naco, mi gato, me ha despertado con sus gritos y protestas mañaneras.
--Búho, callado a la espera de lo que suceda con sus proyectos de viajes, se ha quedado sin premio de navidad, por lo que no sería raro que nos atormentara con sus viajes.
22 dic 2009
Dos Cosas
Dos cosas:
La primera es que me he levantado de la cama para ir al baño (eufemismo de mear; absurdo usar disimulos cuando servidor aun mea como un buey) sin colocarme las zapatillas de casa. De vuelta a la cama una idea: zapatillas de casa; pues en algunos lugares se convierten en zapatillas de andar por casa, alargando con un dato clasificador pero innecesario el uso que se les da al calzado: andar. Hay lugares donde disfrutan alargando algunas cosas.
La segunda: he adquirido una curiosa e inútil habilidad: adivinar la hora en la que me despierto con un margen de cinco minutos. Aclaro: no me refiero a despertarme a la hora de despertarme, hablo, incluso, de despertares intempestivos.
Ya está. buen dia
La primera es que me he levantado de la cama para ir al baño (eufemismo de mear; absurdo usar disimulos cuando servidor aun mea como un buey) sin colocarme las zapatillas de casa. De vuelta a la cama una idea: zapatillas de casa; pues en algunos lugares se convierten en zapatillas de andar por casa, alargando con un dato clasificador pero innecesario el uso que se les da al calzado: andar. Hay lugares donde disfrutan alargando algunas cosas.
La segunda: he adquirido una curiosa e inútil habilidad: adivinar la hora en la que me despierto con un margen de cinco minutos. Aclaro: no me refiero a despertarme a la hora de despertarme, hablo, incluso, de despertares intempestivos.
Ya está. buen dia
15 dic 2009
Capellans como recurso
Esto de arriba son es capellans. Se trata de bacallarets, o lo que es lo mismo, pequeños bacalaos que se secan al sol una vez abiertos y limpios. Quédense con el tema y sigo.
Una visita pirata -por lo sorpresiva- me coge con la guardia baja y la nevera en plena dieta. Por evitar tentaciones la deje morir de queso curado, chorizos, longanizas y otras sabrosuras. Paré el primer envite a golpe de cerveza, vino blanco, aceitunas rellenas y papas de bolsa. La cosa se alargó y en una segunda remesa incluí mejillones y berberechos. Pero qué quieren, eso, a las dos de la tarde deja el hambre intacta. De repente recordé que tenia guardado como oro en paño un para de capellans. Fue mi salvación. Rebusqué en el frigorífico y preparé una ensalada que estos amigos forasteros no olvidarán.
Encontré tomate, pimientos, ajos, cebolla y más aceitunas. Aceite de oliva y sal semigorda.
El tomate -no eran muy grandes- lo corté a rodajas más finas que gordas, el ajo -un par de diente- lo partí en láminas, el pimiento verde en trocitos muy pequeñitos y la cebolla -opcional, de hecho no le puse- en rodajas muy, muy finas. Las aceitunas, la sal y un chorretón de aceite.
Y es capellans.
Capellans desmigados
Los pequeños bacaladitos, ya capellanes, se ponen -los pongo, que métodos hay como colores- en lo alto de una llama. A la flama. Y lo quemo como si fuese un ninot. Quemados por un lado se voltean hasta que quede todo bien asado. Después -cuidado que quema- se desmiga en trozos más chicos que los que aparecen en la foto (los de la foto son para servirlos en un plato con aceite, sin más ingredientes), se deshilachan. Con esta operación terminada se echan en lo alto de la ensalada, se riegan con un poco más de aceite y ...gualap!
Como en esta vida toda experiencia marca, a mi se me ha grabado en mi ADN la afición por los piquitos. Los Pamperos de Jerez de Mercadona son más que aceptables, sobretodo cuando no se está en Andalucía. Los piquitos -también los llaman colines- los saqué en un platito aparte como acompañamiento de la ensalada. Si sacas el pan normal parece que quieres rematar la faena con un bocata de tomate.
Tenia un Barbadillo fresquito que nos vino que ni al pelo.
Bon profit.
14 dic 2009
Gotas
Me he despertado con el sonido de la lluvia...ya no recordaba cómo suena el despertador de agua.
Añoranza de otras mañanas...las añoradas, de primavera.
10 dic 2009
Anexo al Post Anterior
Mi natural timidez me ha impedido colgar esta canción en mi post anterior. Para evitar un engorroso rubor lo dejo en esta entrada aparte.
Aclaro que esta sintonía suena de manera automática cada vez que paso por delante de un espejo los días que cocino mis prodigiosos espaguetis con pimientos.
La corrección -soy chico- me ha aconsejado colocar esta versión (la de Clara Montes, ¡fantastica!, no me lo ha permitido YouTube), pero a un servidor la que le gusta es esta, la de la portentosa voz valenciana en blanco y negro:
¡Un sombrerazo!
Aclaro que esta sintonía suena de manera automática cada vez que paso por delante de un espejo los días que cocino mis prodigiosos espaguetis con pimientos.
La corrección -soy chico- me ha aconsejado colocar esta versión (la de Clara Montes, ¡fantastica!, no me lo ha permitido YouTube), pero a un servidor la que le gusta es esta, la de la portentosa voz valenciana en blanco y negro:
¡Un sombrerazo!
Espaguetis con pimientos y otras delicatessen
A petición del público:
Los espaguetis tienen el gran valor añadido de marcar una linea roja que separa a los que somos jóvenes en ejercicio de los mayores. Me encantan los espaguetis.
Buscando nuevas fórmulas para preparar la larga pasta con el plus de huir del tomate en salsa, me encontré con el esqueleto de esta sabrosa receta que fue convenientemente tuneada para mayor gloria de la cocina intencional.
Vamos al lío:
Abrir la nevera, allí encontrareis pimientos de varios colores: rojo, verde y amarillo ( en Carrefú los he visto juntitos en una bandeja). Si os falta un color no pasa nada. Seguimos. Dejáis los pimientos en la bancada de la cocina junto a una berenjena que ya habíais sacado previamente. Importante este dato: la berenjena hay que cortarla a rodajas con una media hora de antelación; la depositáis cariñosamente sobre una hoja de papel de cocina, le echais un poco de sal (semigorda, a poder ser), la tapáis con otra hoja de papel de cocina y os olvidáis de ella hasta más tarde. El objetivo de esta operación berenjena es doble: Por una lado aparentar un poco de sofisticación en la cocina; por otro, que la berenjena sude y deje el agua en el papel de cocina. Retomemos el hilo: prepararse con un tomate, un par de dientes de ajo, una cebolla y unas guindillas (cayetanas o como se llamen). En este punto es aconsejable disponer de una tabla sin complejos de medidas y un cuchillo bien afilado. (por menos de lo que vale una copa los chinos te venden unas tablas muy apañaditas)
La idea, a partir de ahora, es picar toda la verdura. Los pimientos los suelo cortar a tiras finas que pongo en formación y los voy cortando en trocitos menudos, como si estuviera decapitando a alguien, ya me entienden. Y eso sin distinción de dolor.El ajo y la cebolla lo pico hasta la mínima expresión , que es bien sabido que hay paladares que no pueden pasar sin el sabor del ajo y de la cebolla pero se escandalizan si lo ven. La misma operación para la guindilla. El tomate, vale con un tomate, lo corto a dados minúsculos; su función es acompañar el sabor de las otras verdura y no la de ser protagonista.
A ritmos convenientes, o lo que es lo mismo: primero el ajo, la cebolla y el tomate, y a poca distancia los pimientos, se rehogan a fuego lento con aceite de oliva. El ojo todo lo ve, pero pasará como un cuarto de hora para que estén listos. Cinco minutos antes de terminar sucederá algo. Lo cuento.
Operación aparte: en una sartén (¡claro!) se saltean las berenjenas, que previamente habremos cortado a dados, y añadiremos a la cocción de los pimientos cinco minutos antes de que estos estén listos (esto es lo que pasa).
Una vez cocidos los espaguetis (los finos, o los de pasta fresca que se cuecen en un santiamén, van de maravilla) al dente, e incluso un previo al dente, los incorporo a la satén donde está la compañía y los dejo un minuto o dos, con lo que consigo una fusión casi sexual de sabores.
seguimos con el vino blanco fresquito que tan bien acompaña al despliegue de colores que hemos conseguido. Un vino blanco suave, casi tontorrón.
Y....¡vualá!!
7 dic 2009
Fiesta de Media Pensión
Estas fiestas que lo son, pero poco, tienen un atractivo especial. Aunque sea laboral a tu alrededor, si es fiesta un metro más allá de tu alrededor, el ambiente festivo se contagia. ¿Llamar, dónde, porque dónde es fiesta y dónde no?. Déjalo para otro día. Y el ritmo se ralentiza, la tensión se rebaja y la exigencia se afloja. Me gustan estos días.
_____________
Me ha llegado una carta de Búho donde me da más pista sobre la oferta que ha recibido
27 nov 2009
Muy Íntimo
Íntimo, íntimo, lo que se dice íntimo, es el peso de uno. Pero hay que echarle valor a la vida.
La voz de alarma me la dio las apreturas de un pantalón.
-Tú que vas tanto a "Zara", ¿crees que la ropa mengua?
-Creo que tú has crecido, papá.
Después de muchos meses me miré al espejo y, efectivamente, encontré cosas que no recordaba como mías: un depósito de cerveza y un contenedor de tapas varias. Gracias a mi envidiable sangre fría pude dominar el terror y tomar delicadísimas decisiones. No fue fácil, cuando le anuncié a mi niña que iba a someterme a una estricta dieta, se me quedó mirando, y con el miedo en el cuerpo, me preguntó cuánto tiempo iba a durar el suplicio. "Hasta que lo diga el pantalón", le conteste con firmeza.
Va para cinco días y el resultado es espectacular: ya no me duele el pantalón. Y la verdad es que mi niña me anima mucho y no deja de repetirme lo estupendo que estoy y que ya va siendo hora de que yo regrese a la cocina.
-¿De verdad, niña?
-Sí, papá, de verdad, métele mano a los pimientos, la cebolla, las patatas, el ajo, la pasta, los arroces y demás delicatessen, que no aguanto más. Hambre no se pasa...¡¡pero me aburrooooo!!
La voz de alarma me la dio las apreturas de un pantalón.
-Tú que vas tanto a "Zara", ¿crees que la ropa mengua?
-Creo que tú has crecido, papá.
Después de muchos meses me miré al espejo y, efectivamente, encontré cosas que no recordaba como mías: un depósito de cerveza y un contenedor de tapas varias. Gracias a mi envidiable sangre fría pude dominar el terror y tomar delicadísimas decisiones. No fue fácil, cuando le anuncié a mi niña que iba a someterme a una estricta dieta, se me quedó mirando, y con el miedo en el cuerpo, me preguntó cuánto tiempo iba a durar el suplicio. "Hasta que lo diga el pantalón", le conteste con firmeza.
Va para cinco días y el resultado es espectacular: ya no me duele el pantalón. Y la verdad es que mi niña me anima mucho y no deja de repetirme lo estupendo que estoy y que ya va siendo hora de que yo regrese a la cocina.
-¿De verdad, niña?
-Sí, papá, de verdad, métele mano a los pimientos, la cebolla, las patatas, el ajo, la pasta, los arroces y demás delicatessen, que no aguanto más. Hambre no se pasa...¡¡pero me aburrooooo!!
23 nov 2009
La Niña Gioconda
Iba en el coche con mi niña, la que por culpa de su buen paladar me dio un repaso a cuenta de un plato que no le gustó, y después de bajar el volumen de la música -lo nuevo de Sabina, me lo "procuró" ella- le dije que se había presentado la posibilidad de un cambio de aires que me podía tener un tiempo alejado. Oí el silencio, la miré de reojo y vi que tenía los labios dulcemente apretados. Se me desencajaron las neuronas y sentí un clic en mi corazón.
Me va a tener en vilo hasta que despegue los labios.
18 nov 2009
¿Se va?
He recibido carta de Búho con un sorprendente mensaje.
Y para remachar esta confusa situación he recibido una carta de Pasión desde El Búho de Oro
Fina y Blanquecina
Han sido días luminosos. No es metáfora, es sol. Hoy, una fina y blanquecina película cubre el cielo para anunciarnos suavemente que la ilusión primaveral pierde brillo y calidez.
La fina y blanquecina película que amortigua el paso de la luz se muestra, también, en forma del juego del escondite: un encontronazo virtual, luz verde, la sorprendió y huyó. Sin despedirse. Escondiéndose, buscando refugios más discreto e íntimos donde relajarse con sus nuevos corazones. Besos, pasiones. Olvidos, desprecios. Pero poco importa lo que se diga cuando las cartas no llegan. No las buscan, no visitan los buzones. Dan la espalda.
La fina y blanquecina película que amortigua el paso de la luz se muestra, también, en forma del juego del escondite: un encontronazo virtual, luz verde, la sorprendió y huyó. Sin despedirse. Escondiéndose, buscando refugios más discreto e íntimos donde relajarse con sus nuevos corazones. Besos, pasiones. Olvidos, desprecios. Pero poco importa lo que se diga cuando las cartas no llegan. No las buscan, no visitan los buzones. Dan la espalda.
17 nov 2009
Mire la Fecha
Y mi pregunta es: ¿Por qué coño se establecieron asentamientos humanos, es decir inteligentes, en lugares tan inhóspitos. No lo sé, pero es una suerte; si se hubieran venido todos para a ca no cabríamos.
14 nov 2009
Toda La Noche Soñando
Me he despertado desbordado por los sueños. No eran buenos ni malos. Eran muchos. Han llenado la noche, han logrado inundar cada minuto, saturar cada segundo que he pasado dormido. Una película de sueños sin descanso; y sin motivos. No recuerdo qué soñaba, no recuerdo el motivo que me ha ocupado la noche. Sólo sé que llenó mi noche. No sé si mis sueños.
9 nov 2009
Eolo
-¿Quién habrá inventado el viento?. -La pregunta se la hacía a mi niña, la del buen paladar, viendo cómo el viento tumbaba los pinos y levantaba los papeles de la calle.
Me mira con los ojos abiertos y me suelta un "qué cosas dices" en un intento de desactivar la conversación.Yo reacciono:
-Eolo, fue Eolo.
-¿Quién?
-A ver, no has oido hablar de la energia eolica, pues de ahí viene.
-Es que tu eres de letras. -se excusa.
-Es que tu eres de la LOGSE. -le recuerdo.
Pero yo me sigo haciendo la misma pregunta: ¿Quién coño ha inventado el viento?. de verdad, ¡qué pesadez!
Me mira con los ojos abiertos y me suelta un "qué cosas dices" en un intento de desactivar la conversación.Yo reacciono:
-Eolo, fue Eolo.
-¿Quién?
-A ver, no has oido hablar de la energia eolica, pues de ahí viene.
-Es que tu eres de letras. -se excusa.
-Es que tu eres de la LOGSE. -le recuerdo.
Pero yo me sigo haciendo la misma pregunta: ¿Quién coño ha inventado el viento?. de verdad, ¡qué pesadez!
5 nov 2009
Luna
Ayer la vi. Anoche fue; la luna llena, la luna blanca, grande y poderosa. Y me consolé.
Las noches largas del invierno tienen algo bueno, pensé: hay más tiempo para disfrutar de la luna llena, más horas para saborear lo que para algunos es un puro combustible. Lo confieso, puede ser cosa de la vida misma pero lo confieso: la luna llena me estimula, me mete directamente en vena un chute de vida. Pero dura tan poco la luna llena...
¡Las malditas nubes!
3 nov 2009
Un abrazo, Joputa
Ring-ring, ring-ring...miro el teléfono y veo en la pantalla el nombre de un amigo. Le había mandado infinidad de correos, sms y hasta le había dejado un mensaje en el muro de su facebook. Meses después se digna en llamarme
-¡Coño, cuánto tiempo!
-Lo siento, J. Ya sabes que soy un poco dejado para esto del protocolo social.
Me cuenta, le cuento, nos contamos; y después de media hora comienza la despedida
-Venga, quedamos un dia a comer y nos contamos nuestras penas.
-Va a ser divertido. Un abrazo, J.
Me disponía a colgar cuando oigo su voz algo apagada.
-Oye, J, ¿a ti no te pasa lo que a mi?
-No digo que no, pero si me das una pista...
-Que ves que pasan los días, las semanas, los meses...que pasa el tiempo.
-¡Joder, tío, claro que pasa el tiempo!. Como ayer, como el año pasado. El tiempo siempre pasa.
-Pero antes pasaban más cosas, J.
-(...)
-Antes pasaban ilusiones, sueños, ambiciones, deseos, proyectos...pasaban más cosas, J.
-Lo malo, amigo, no es que ahora no pasen; es que antes las dejamos pasar.
-Un abrazo, cabrón.
-Un abrazo, joputa.
-¡Coño, cuánto tiempo!
-Lo siento, J. Ya sabes que soy un poco dejado para esto del protocolo social.
Me cuenta, le cuento, nos contamos; y después de media hora comienza la despedida
-Venga, quedamos un dia a comer y nos contamos nuestras penas.
-Va a ser divertido. Un abrazo, J.
Me disponía a colgar cuando oigo su voz algo apagada.
-Oye, J, ¿a ti no te pasa lo que a mi?
-No digo que no, pero si me das una pista...
-Que ves que pasan los días, las semanas, los meses...que pasa el tiempo.
-¡Joder, tío, claro que pasa el tiempo!. Como ayer, como el año pasado. El tiempo siempre pasa.
-Pero antes pasaban más cosas, J.
-(...)
-Antes pasaban ilusiones, sueños, ambiciones, deseos, proyectos...pasaban más cosas, J.
-Lo malo, amigo, no es que ahora no pasen; es que antes las dejamos pasar.
-Un abrazo, cabrón.
-Un abrazo, joputa.
2 nov 2009
3 arroces, 3
Quería resistirme. Pero no, esto me lo tengo que contar.
El sábado a medio día le pregunté a mi niña, la del buen paladar, qué queria para comer. "Arroz al horno, no te compliques la vida". Aquello me sonó a desafío, de manera que me metí en al cocina y me puse a investigar. En la nevera de las bebidas, como si de un reserva se tratara, encontré un cazo con caldo de cocido de días atrás. Ya tenia algo. En uno de los armarios de la cocina descubrí un tetabric con caldo de pescado. aquello iba tomando forma. Y, por último, quedaba la opción de una arroz al horno clásico. La decisión la tomé cuando recordé que la cazuela de barro donde cocino el arroz estaba rota y no la había repuesto.Pero, !ajá!, allí estaba: una torre de cazuelas de barro individuales. Decidido, haría tres clases de arroz al horno. Una cata.
Al caldo de cocido le añadí pimiento verde frito, tomate, pimentón dulce y ajo. La de pescado la completé con pimiento verde, rojo, tomate, ajo azafrán y alguna cosa más. La clásica la avié con lo de siempre. Como nota extravagante aproveché un poco de caldo de cocido que sobraba y experimente con una tapa de fideos al horno. El resulatdo fue de dieces para los arroces y un no sabe/no contesta para los fideos.
La reacción del público:
El sábado a medio día le pregunté a mi niña, la del buen paladar, qué queria para comer. "Arroz al horno, no te compliques la vida". Aquello me sonó a desafío, de manera que me metí en al cocina y me puse a investigar. En la nevera de las bebidas, como si de un reserva se tratara, encontré un cazo con caldo de cocido de días atrás. Ya tenia algo. En uno de los armarios de la cocina descubrí un tetabric con caldo de pescado. aquello iba tomando forma. Y, por último, quedaba la opción de una arroz al horno clásico. La decisión la tomé cuando recordé que la cazuela de barro donde cocino el arroz estaba rota y no la había repuesto.Pero, !ajá!, allí estaba: una torre de cazuelas de barro individuales. Decidido, haría tres clases de arroz al horno. Una cata.
Al caldo de cocido le añadí pimiento verde frito, tomate, pimentón dulce y ajo. La de pescado la completé con pimiento verde, rojo, tomate, ajo azafrán y alguna cosa más. La clásica la avié con lo de siempre. Como nota extravagante aproveché un poco de caldo de cocido que sobraba y experimente con una tapa de fideos al horno. El resulatdo fue de dieces para los arroces y un no sabe/no contesta para los fideos.
La reacción del público:
De Muertos
Es hoy. Lo de los cementerios es hoy día 2, no ayer día 1. El día de los muertos. Ya son ganas.
Otra advertencia: vamos a enterrar este verano de propina que estamos disfrutando y del que quedan horas. Minutos en algunos sitios. Y luego, la gripe A.
Será que llega la normalidad. Cuentan los más viejos del lugar que antaño la gente visitaba a sus muertos tal dia como ayer enfundados en abrigos y bufandas. Lo de la manga corta no es normal. Lástima.
Casabermeja. Bonito cementerio. Dicen que hay overbooking. ¿Puede llegar a ser más cotizada la concejalía de comentario que la de urbanismo?. Sería una gran paso para la humanidad.
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He recibido una carta de Búho. Parece defraudado por haber despertado de un sueño...tiene uno de esos días...
30 oct 2009
Cambio de Almanaque
Lo del cambio climático no lo tengo muy claro, sobretodo desde que Al Gore se dedica a dar conferencias a un porrón de cientos de miles de euros por charla. Los progres lo ven bien, pero a mi me parece que el tío se lo ha montado con lo del termómetro. Igual lo que tenemos entre mano es un cambio de almanaque y ahora estamos en una primavera-sorpresa. Oiga, es una idea que por doscientos mil euros de vellón soy capaz ded desarrollar en el casino del pueblo. Piénsenlo.
Un tal Malaspulgas, que no se presenta pero me suena que es un cliente del Búho de Oro, me pide que le remita a mi amigo Búho una carta donde le advierte del mal camino que lleva el local por culpa de la falta de conocimientos futbolísticos de la nueva gerente. El motivo me parece un poco machista, peor la pela es la pela, así que le mando la carta a Búho
29 oct 2009
Ahora Soy un Eslabón
¡Lo que me faltaba! Ahora me he convertido en el enlace entre Búho y sus problemas. Un eslabón en la vida de Búho.
He recibido una carta de Lola, la chica a la que el desaprensivo de Búho le alquiló el negocio, pidiéndome que le ayude a localizar al viva la virgen de mi amigo. Pero no solo eso; el viva la virgen me ha mandado una carta en la que me encarga que le quite de encima a su abogado. Supongo que también querrá que le soluciones el tema de Lola.
Tengo que hablar muy seriamente con este tío. Y encima me dice que no sabe si ir a Córdoba o a Cádiz...
Tengo que hablar muy seriamente con este tío. Y encima me dice que no sabe si ir a Córdoba o a Cádiz...
28 oct 2009
¡Ya son las 7,30 a.m.!
Nada, que no se entera. O eso parece
Desde el cambio horario mi gato Naco ha adelantado una hora su reclamción para salir a la calle. Él lo niega, dice y repite que su necesidad de salir le llega a la misma hora, "a ver si sois vosotros los que habéis retrasado el reloj", dice. Pues tiene razón.
Le explico por activa y por pasiva que lo del cambio de hora es para ahorrar y por el bien de la humanidad, que lo han ideado gente muy principal. Me mira y se rie.
Total, que a las seis y media de la madrugada comienza a gritar y no hay más remedio que abrirle la puerta. Lo miro con cara de pocos amigos y me dice: "si ya son las 7,30 a.m., mira el sol"
No sé quién es más gilipollas...
Le explico por activa y por pasiva que lo del cambio de hora es para ahorrar y por el bien de la humanidad, que lo han ideado gente muy principal. Me mira y se rie.
Total, que a las seis y media de la madrugada comienza a gritar y no hay más remedio que abrirle la puerta. Lo miro con cara de pocos amigos y me dice: "si ya son las 7,30 a.m., mira el sol"
No sé quién es más gilipollas...
26 oct 2009
Primavera en Otoño
Me equivoqué, el otoño solo asomó un dedito y yo pensé que ya estaba aquí. O me han mentido, cosa que se me antoja más probable. Será la costumbre.
Lo que dice el tiempo, el clima, es que tenemos una primavera fuera de fecha. Primavera de final de octubre. Pero no se equivoquen, esto se termina; no es como la primavera que tiene un verano por delante, esto desemboca en frío, en lluvia...en invierno. Pero aprovechen, aprovechen mientras puedan que esto se acaba.
Amanece más Temprano
Con el cambio horario la depresión matinal es algo más suave; ya no nos despertamos con la noche cerrada, al abrir los ojos podemos adivinar algún rayo de sol (horario mayoritario). Lo malo es la noche, que nos sorprende con la sobremesa.
Lo del invierno con sus días cortos y sus noches frías no hay quien lo maquille, por mucho regate horario que se invente. Los amaneceres de invierno, por mucho que los adelanten, siempre serán tristes. Otra cosa que hay que pasar. Paciencia.
Patata Caliente
Este tío, y hablo de Búho, se aprovecha de mi. Si tiene dudas y la picha hecha un lio que vaya a un cura o a un psiquiatra, pero que no me pase la patata caliente en un descarado caso de abuso de amistad. La verdad es que no sé qué decirle. Por lo pronto publicaré su carta y si alguien tiene alguna idea se agradecerá.
Querido J.
Querido J.
23 oct 2009
Viento de Madrugada
No eran ni las siete de la mañana cunando me ha despertado mi gato Naco (parece que está mejor, gracias) gritando como un poseso para pedirme que le abriera la puerta de la casa. Pues ale, a la calle; pero a qué, eso es lo que no entiendo, y particularmente hoy, porque vaya despertar que ha tenido el día. Viento, mucho viento es lo que se oía al amanecer. No me gusta el viento, no creo que a nadie le guste el viento; salvo esta mañana. Después de abrir la puerta para que el gato Naco saliera a la calle he vuelto a la cama, me he metido entre las sábanas y me he acurrucado sobre mí mismo. Con media sonrisa he escuchado cómo el viento se colaba por las rendijas de la ventana, he oído el sonido del invierno más antipático mientras me burlaba de Eolo y de la madre que lo parió; me queda, pensé, una media horita hasta que nos veamos las caras, pero mientras, engorroso monstruo otoñal, yo estoy aquí, calentito conmigo mismo y tú dando el callo para joder al personal.
Cuando he salido a la calle un par de horas más tarde, he comprobado que luce un sol otoñal muy agradable y el cielo tiene un azul mediterráneo que te llena de vida. Eolo se ha largado, ya no hay viento. He ganado. ¿O fue un sueño?. El gato Naco estaba en la calle.
Cuando he salido a la calle un par de horas más tarde, he comprobado que luce un sol otoñal muy agradable y el cielo tiene un azul mediterráneo que te llena de vida. Eolo se ha largado, ya no hay viento. He ganado. ¿O fue un sueño?. El gato Naco estaba en la calle.
20 oct 2009
La Guadaña, el Otoño y un Homenaje
La llamada de un amigo me anunció el previsto fallecimiento de su suegro. La enfermedad que arrastraba desde hace tiempo y su previsible desenlace suaviza el dolor del infortunio.
Mi niña, con tan buen ojo para la comida (un pelotazo mis nuevos espaguetis con verdura), cojea a la hora de escoger temas de conversación para la sobremesa y me preguntó, en frío, si me gustaría que me desvelaran cuándo me toca en caso de sufrir una enfermedad irreversible. Un encanto de niña. Ella se me adelanta y me dice que querría saberlo. Yo no lo sé, lo pienso...y tal vez sí, pero que no me concreten día y hora, me conformo con saber si tengo tiempo de terminar de leer los libros que llevo entre manos o si he de hacer alguna visita que tengo pendiente. Una orientación, me vale con eso.
¡Joder, nunca me había planteado el tema! Lo malo es que llevo todo el día dándole vueltas y me ha entrado el yu-yu . Y es que les voy a confesar algo: nunca pensé que fuera a durar tanto...una exageración, eso es lo que estoy aguantando. Y un estorbo, en eso me voy a convertir a poco que me descuide.
Ahora se lo ha tomado en serio y ha llegado sin contemplaciones, el maldito otoño ha entrado de sopetón después de engañarnos durante semanas. Las muchachas seguían luciendo escote, hombros y piernas cuando, inesperadamente, a traición, se nos ha colado un viento frío, se nos han caído las temperaturas y una lluvia helada nos golpea la cara sin compasión. Y lo peor: esto no es más que el preámbulo del tenebroso del invierno....ahhhhh!!!!
Siempre he mantenido una relación clandestina con Manhattan Transfer y ya va siendo hora de sacarla a la luz. Aquí están. Y nada menos que con Ella Fitzgerald...esta mujer, su voz, no es normal. Esto, señoras y señores, es un homenaje para los sentidos...
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¡Joder, nunca me había planteado el tema! Lo malo es que llevo todo el día dándole vueltas y me ha entrado el yu-yu . Y es que les voy a confesar algo: nunca pensé que fuera a durar tanto...una exageración, eso es lo que estoy aguantando. Y un estorbo, en eso me voy a convertir a poco que me descuide.
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Otra cosa...el otoño.
Ahora se lo ha tomado en serio y ha llegado sin contemplaciones, el maldito otoño ha entrado de sopetón después de engañarnos durante semanas. Las muchachas seguían luciendo escote, hombros y piernas cuando, inesperadamente, a traición, se nos ha colado un viento frío, se nos han caído las temperaturas y una lluvia helada nos golpea la cara sin compasión. Y lo peor: esto no es más que el preámbulo del tenebroso del invierno....ahhhhh!!!!
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Damas, caballeros:
Pónganse en pie, llévense la mano al pecho, dirijan su mirada al infinito, limpien su mente de pensamientos, recuerdos o fantasías y déjense llevar por las voces de...
Pónganse en pie, llévense la mano al pecho, dirijan su mirada al infinito, limpien su mente de pensamientos, recuerdos o fantasías y déjense llevar por las voces de...
Ella Fizgerald y Manhattan Transfer
Siempre he mantenido una relación clandestina con Manhattan Transfer y ya va siendo hora de sacarla a la luz. Aquí están. Y nada menos que con Ella Fitzgerald...esta mujer, su voz, no es normal. Esto, señoras y señores, es un homenaje para los sentidos...
19 oct 2009
Esperando Verte, y Más
Por una de esas casualidades que uno no busca, me encontré con la frase que, a modo de declaración vital, insiste en que "ojos que no ven, corazón que no siente". La expresión siempre me ha parecido una afirmación entre resignada y cobarde. Una voz amiga, al comentarle ésta bobada, añadió otra interpretación: es una excusa, un pretexto para la rendición.¡Ya, ya!,viene a ser lo mismo, pero qué quieren, es amigo, de manera que puse cara de admiración.
Como yo mismo sé y me lo demuestro constantemente, tengo cierta debilidad por Niña Pastori, por lo que me di un paseo por el YouTube para escuchar de gratis alguna de las canciones que yo no tengo y, ¡oh fortuna!, me tropecé con "Esperando verte.. .dame tu risa, dame tu voz, dame los vientos del corazón. Esperando verte quiero soñar, esperando niña, la madrugá...." ¡Qué le digan a la Niña que selle el corazón para no ver! Por algo será que las gaditanas se hacen tirabuzones con las bombas que tiran los fanfarrones.
Será por esto o será por aquello, o no será por nada y todo es mentira, pero cuando le oigo a alguien lo de los ojos ciegos y el corazón frío doy por seguro que estoy ante un alma seca. Y de eso me acuso, harto ya de que me lo insinúen. Vale, lo sé. (¡Pero por mi niña y por mi gato que no es cierto, que soy más como la Niña!)
Y buscando buscando he descubierto esta joya. ¡Antes tenía que haberla encontrado!. Chapó.
Sé que a Búho le pirra la Niña. Vayan estas perlas como desagravio por la mala interpretación del otro día. ¡Y venga ese abrazo, hombre!
Como yo mismo sé y me lo demuestro constantemente, tengo cierta debilidad por Niña Pastori, por lo que me di un paseo por el YouTube para escuchar de gratis alguna de las canciones que yo no tengo y, ¡oh fortuna!, me tropecé con "Esperando verte.. .dame tu risa, dame tu voz, dame los vientos del corazón. Esperando verte quiero soñar, esperando niña, la madrugá...." ¡Qué le digan a la Niña que selle el corazón para no ver! Por algo será que las gaditanas se hacen tirabuzones con las bombas que tiran los fanfarrones.
Será por esto o será por aquello, o no será por nada y todo es mentira, pero cuando le oigo a alguien lo de los ojos ciegos y el corazón frío doy por seguro que estoy ante un alma seca. Y de eso me acuso, harto ya de que me lo insinúen. Vale, lo sé. (¡Pero por mi niña y por mi gato que no es cierto, que soy más como la Niña!)
Y buscando buscando he descubierto esta joya. ¡Antes tenía que haberla encontrado!. Chapó.
Sé que a Búho le pirra la Niña. Vayan estas perlas como desagravio por la mala interpretación del otro día. ¡Y venga ese abrazo, hombre!
Selat
Con esto no contaba yo. Debe ser cosa de la "Alianza de civilizaciones" (¿por qué nadie le advierte al besugo de Castilla que quiere decir Alianza de culturas?) o consecuencia de los vuelos de bajo costo, pero ahí está, con sus diez minutos de gloria...
Mi gato Naco, el pobre, está enfermo...debe de ser por las malas compañías.
Por cierto, he recibido carta de Búho y creo que tiene razón. Igual le debo una disculpa.
Mi gato Naco, el pobre, está enfermo...debe de ser por las malas compañías.
Por cierto, he recibido carta de Búho y creo que tiene razón. Igual le debo una disculpa.
17 oct 2009
¿Quién es?
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-¿Quién crees que es El Patrón Andreas Corelli?. -No lo dude ni un instante:
-Lucifer, estoy seguro. Para mi que es una alegoría del Fausto de Goethe. David le vende el alma a Corelli, el diablo.
Días después, mientras la acompañaba a casa de una amiga, rompió el silencio con una maliciosa pregunta-reflexión:
-¿Has reparado en la observación que Grandes le hace a Martín?
-¿Cuál?
-Cuando le dice que siempre le había visto con la insignia del ángel en la solapa...como la de Corelli, añado yo. -me dice la niña
La dejé en casa de su amiga y antes de llegar yo a la mia la llamé por el movil
-¿Recuerdas si a Corelli lo ve alguien además de Martín?
-No, nadie más.
-¿Entonces?
-Yo creo que Corelli y Martín son la misma persona, o lo que sean. Lo siento papá, pero mi teoría es más consistente que la tuya. Tengo pruebas.
He entrado en foros de Facebook y parece que tienen las mismas dudas.
A la niña le gusta mi salmorejo pero duda de mi interpretación del libro...la dicha no puede ser completa.
El gato Naco, de momento, no opina.
Eso de ser dos personajes al mismo tiempo debe de ser de locos. (Reflexión de Búho)
16 oct 2009
Sueños
He soñado que podía elegir mis sueños y que, sin embargo, escogía sueños distintos de los que sueño despierto.
Será porque los sueños engañan y al despertar desengañan, por lo que despiertos nos vence el desaliento.
New York, New York, está en mis sueños desde hace mucho tiempo. Cada minuto con más fuerza.
15 oct 2009
¿Me Cuenta la Verdad?
He leído un par de veces la última carta de Búho. Creo que miente. Lo conozco desde que jugábamos a las canicas con pantalones cortos y no creo que lo que cuenta le haya podido pasar al Búho. No sin yo saberlo.
Por otro lado también es verdad que es muy reservado para según que cosas. En realidad para todas las cosas. Pero conmigo...¡cómo es que no me dijo nada!, casi prefiero que sea una mentira a pensar que no me contó una historia como esta.
Sea como sea procedo a publicar la carta de Búho.
Querido J.
Por otro lado también es verdad que es muy reservado para según que cosas. En realidad para todas las cosas. Pero conmigo...¡cómo es que no me dijo nada!, casi prefiero que sea una mentira a pensar que no me contó una historia como esta.
Sea como sea procedo a publicar la carta de Búho.
Querido J.
Se la quieren cargar
14 oct 2009
Olvidar
Le estaba yo dando vueltas a los fácil que se olvidan de uno en el momento en que deja de estar en "el mercado" o cuando disminuye su "presencia social" o se ve uno obligado a "no salir", vamos, en el momento en que no nos dejamos ver, cuando he recibido una cinta cassete de Búho con una canción que habla de olvidos. Luego la ponemos.
Para redondear esta gilipollez de reflexión añado que lo que he dicho más arriba es verdad sólo a medias. Es cierto que debido a una serie de circunstancias que no vienen al caso he rebajado hasta el mínimo mi presencia por el mundo. Y oye, ¡¡qué poco te echan de menos!!. Un par de amigos y poco más. Incluso aquellas personas que creías más allá de la simple amistad compruebas que en menos de lo que dura un orgasmo te han cambiado por alguien más real. Es la vida, chico. Pero también te encuentras con sorpresas de las buenas. No compensa, pero consuela.
El tiempo que me quede, escaso supongo, siempre tendré presente a la única lealtad crítica que he tenido: la muchacha a la que le gusta cómo cocino. El hecho de que sea sangre de mi sangre vale para mi, pero he comprobado que no siempre es una garantía. Más a su favor. Y también guardaré -¡coño, esto parece una despedida!- como paño en oro la reacción leal y sincera de ...uno, dos, tres, cuatro...no muchos más. Y oye, que como está la cosa ya son una legión. Además, mi gato me habla. De momento.
Para redondear esta gilipollez de reflexión añado que lo que he dicho más arriba es verdad sólo a medias. Es cierto que debido a una serie de circunstancias que no vienen al caso he rebajado hasta el mínimo mi presencia por el mundo. Y oye, ¡¡qué poco te echan de menos!!. Un par de amigos y poco más. Incluso aquellas personas que creías más allá de la simple amistad compruebas que en menos de lo que dura un orgasmo te han cambiado por alguien más real. Es la vida, chico. Pero también te encuentras con sorpresas de las buenas. No compensa, pero consuela.
El tiempo que me quede, escaso supongo, siempre tendré presente a la única lealtad crítica que he tenido: la muchacha a la que le gusta cómo cocino. El hecho de que sea sangre de mi sangre vale para mi, pero he comprobado que no siempre es una garantía. Más a su favor. Y también guardaré -¡coño, esto parece una despedida!- como paño en oro la reacción leal y sincera de ...uno, dos, tres, cuatro...no muchos más. Y oye, que como está la cosa ya son una legión. Además, mi gato me habla. De momento.
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Y junto con esta alegre canción, Búho me ha remitido una carta algo más comedida en la extensión, pero al borde de lo impublicable en el contenido. De momento la retengo, aunque sé que acabaré publicandola. En realidad tampoco es para tanto
13 oct 2009
Martes 13
HOY, SÍ, ¿Y QUÉ?
¿Acaso alguien de vosotros va a embarcar hoy?. ¿Alguien se va a casar?. Lo peor que te puede pasar, incluso los días más amargos -piénsalo-, posiblemente nada tienen que ver con un martes y trece.
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Algo se ha contenido, pero siguen siendo demasiado extensos. Acorta, Búho, acorta
Carta Agotadora
Por esta vez voy a publicar íntegra la carta de Búho, pero si continua remitiendo kilométricos relatos con un muy limitado interés me veré obligado a fragmentarlos como si de un serial se tratase. Avisado está.
7 oct 2009
Versiones
No voy a iniciar un rifi-rafe con Búho, pero tan cierto como que mi gato habla que la verdad es la que cuento yo.
Digo lo dicho porque he recibido una airada carta de Búho
¡Por todos los dioses del Olimpo, J!
Digo lo dicho porque he recibido una airada carta de Búho
¡Por todos los dioses del Olimpo, J!
Idiomas
Cuando ya tenia superado que mi gato hablase en lugar de maullar, mi hija, la que tiene el buen paladar de elogiar mis recetas de cocina, se ha emperrado en que seamos nosotros quienes aprendamos su idioma. Y es lo que yo le digo: vale, que hable, pero que aprenda él el castellano.
Y en esas estamos.
Y en esas estamos.
¿Desmentidos o Complementos?
Quiero decir que podría ser cierto que no todo es verdad. ¿Y qué?. En realidad, por lo que llevo leído, no se cambiaría el mundo, más bien parece que se han olvidado de echarle un poco de sal y pimienta...esas pequeñas cosas que complementan la Historia, ¿o la desmienten?. Pero ya digo, apenas llevo una tarde de libro. Ya les contaré.
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Búho no ha terminado de contar su noche sevillana. Ni ha contestado al sms que le mandé ("xq vetas cierta costa?. Ss").
Nota 1 y en relación al libro: en su primera parte se pone de manifiesto la importancia de los mapas. ¿Pasará lo mismo con nuestro mapa de cuero?
5 oct 2009
El Mapa de Cuero
Conozco el mapa de cuero de Búho. Me lo enseñó Búho una noche de wisky y gin-tonic que se prolongó hasta el amanecer. El mapa es grande; desplegado ocupa tres cuartas partes de una mesa de comedor. Es de piel, inicialmente fue de color mostaza y ahora con el uso se ha vuelto más oscuro, casi marrón . Y es caótico. En la parte superior y en el centro está el dibujo de Europa, de donde se desgaja la silueta de España en proporciones gigantesca en relación al resto del continente, aunque algunas zonas de Europa también están crecidas: el litoral mediterráneo, hasta Grecia. Debajo de España se ve el norte de África, solo el norte; y debajo Australia. A la derecha están los países árabes y el oriente, esto es, India, China y Japón; todo ello en tamaño reducido. En la parte izquierda aparece dibujado todo el continente americano, aunque en proporcionases caprichosas: Canadá es pequeño, EE UU mengua en el interior y en el oeste, y crece en el este y de manera especial en el golfo de México. Las islas del Caribe y Centro América también parecían ser del gusto de Búho, son enormes. El resto del continente crece o decrece en el mapa de manera caprichosa.
El mapa estaba marcado con flechas, puntos, círculos, anotaciones, números y signos de interrogación y de admiración en tintas de tres colores: las más antiguas, en verde intenso, corresponde a las primeras anotaciones de Búho. Las segundas son obra del inglés loco, un viejo marinero que dejó sus impresiones con tinta de color azul. Hay un tercer color, el rojo, más reciente, que parecen tachones de los anteriores. Me confesó Búho que son rectificaciones, cambios de impresión, desengaños de un sueño. Son obra de Búho. Llama la atención, conociendo las inclinaciones de Búho, determinados tachones y censuras.
Mi gato Naco, el gato con lengua, el gato que habla, aquella noche que estábamos viendo el mapa se paseó sobre el cuero, dio vueltas sobre si mismo encima de la silueta de España y se dejó caer apoyando su hocico en un punto de la costa mediterránea, me miró y por un momento me ha pareció que me quería preguntar algo. Cuando nos quedamos solos habló, creí entender que me preguntaba por qué Búho tachó en rojo la zona que ocupaba su hocico.
Nunca se lo pregunté a Búho, ahora es el momento de que me lo explique. Le escribiré.
El mapa estaba marcado con flechas, puntos, círculos, anotaciones, números y signos de interrogación y de admiración en tintas de tres colores: las más antiguas, en verde intenso, corresponde a las primeras anotaciones de Búho. Las segundas son obra del inglés loco, un viejo marinero que dejó sus impresiones con tinta de color azul. Hay un tercer color, el rojo, más reciente, que parecen tachones de los anteriores. Me confesó Búho que son rectificaciones, cambios de impresión, desengaños de un sueño. Son obra de Búho. Llama la atención, conociendo las inclinaciones de Búho, determinados tachones y censuras.
Mi gato Naco, el gato con lengua, el gato que habla, aquella noche que estábamos viendo el mapa se paseó sobre el cuero, dio vueltas sobre si mismo encima de la silueta de España y se dejó caer apoyando su hocico en un punto de la costa mediterránea, me miró y por un momento me ha pareció que me quería preguntar algo. Cuando nos quedamos solos habló, creí entender que me preguntaba por qué Búho tachó en rojo la zona que ocupaba su hocico.
Nunca se lo pregunté a Búho, ahora es el momento de que me lo explique. Le escribiré.
2 oct 2009
El Gato con Lengua
El común de los gatos maúllan, pero yo nunca he oído maullar al mio salvo para comunicarse con otros gatos. En cambio, cuando me quiere decir algo, y siempre para asuntos egoístas como reclamar comida o pedir que le abra la puerta de la calle, produce unos sonidos con distintos tonos, con carencias, ritmos y extensiones diferentes. Habla.
El idioma es distinto, pero nos entendemos, sobretodo porque los temas de conversación son pocos, y siempre los mismos. No necesita un vocabulario muy extenso, de momento. Cuando tomemos más confianza ya veremos.
No estoy seguro de que me guste un gato que hable. Yo creo que los gatos deben de maullar, que es lo suyo.
Y después de contar esta bobada del gato (es verdad que no maúlla) dejo caer, como el que no quiere la cosa, una nueva carta de Búho, Emocionadísimo está porque ha hablado con una chica en la disco
Querisdo J
30 sept 2009
La Septima Plaga
Es como una de la plagas de Egipto. La séptima. Más o menos. Conocida en el tercer milenio, y aun en el siglo XX, como gota fría. Es el ritual con el que la naturaleza da la bienvenida al otoño en el Levante español, particularmente en la zona conocida como Comunidad Valenciana. O lo que es lo mismo: que llueve de cojones. Y eso, cada año. O casi.
Y cada año, o casi, se producen inundaciones, desplome de edificios, se anegan los campos y dan carnaza a los telediarios. Cada año, o casi. Es el ritual de la naturaleza.
Y cada año, o casi, la plaga, esa demostración de dominio de la naturaleza sobre los paisanos, termina de repente, con la creencia de que hemos captado el aviso y pondremos los medios para ocuparnos de nosotros y de los nuestros. Pero como cada año, o casi, con el cese de las tormentas, se nos endurece la memoria y el entendimiento y nos dedicamos a otras cosas. Hasta otro otoño, hasta otra plaga, hasta otra gota fría. No es culpa nuestra, pensamos, es la naturaleza que no tiene consideración.
El próximo otoño los telediarios tendrán carnaza. La del olvido.
Otra: de cómo me tortura Búho contando sus diez minutos en una discoteca
Querido J
Y cada año, o casi, se producen inundaciones, desplome de edificios, se anegan los campos y dan carnaza a los telediarios. Cada año, o casi. Es el ritual de la naturaleza.
Y cada año, o casi, la plaga, esa demostración de dominio de la naturaleza sobre los paisanos, termina de repente, con la creencia de que hemos captado el aviso y pondremos los medios para ocuparnos de nosotros y de los nuestros. Pero como cada año, o casi, con el cese de las tormentas, se nos endurece la memoria y el entendimiento y nos dedicamos a otras cosas. Hasta otro otoño, hasta otra plaga, hasta otra gota fría. No es culpa nuestra, pensamos, es la naturaleza que no tiene consideración.
El próximo otoño los telediarios tendrán carnaza. La del olvido.
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Otra: de cómo me tortura Búho contando sus diez minutos en una discoteca
Querido J
29 sept 2009
Nueva Epístola
Este tío me está preocupando. Me comprometí con él hacer públicas sus cartas, pero desvelar ciertas confidencias, por nimias que sean, me parece que excede el compromiso. Pero ahí está la carta, que no se diga.
Querido J.
Querido J.
25 sept 2009
Otoño
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Lo que sí es importante es que hemos entrado en otoño. Importante y triste, porque hay que ver lo mustia que es la estación.
23 sept 2009
Leer por Placer
"Lo que quiero de usted es la forma, no el fondo. (...) Quiero que me traiga una narración que despierte el alma".
(Andreas Corelli, enigmático editor, a David Martín, escritor que teme haber vendido su alma.)
Mi hija, de exquisito paladar e incuestionable buen gusto, acariciaba distraidamente las tapas del libro mientras veía "Pedidos" en su portátil y yo buscaba una cadena de TV en la que no hablasen de Belén Esteban, hasta que pasados un par de minutos detuvo la película y cogió la novela abriéndola por la primera página. Leyó unos instantes en silencio, luego levantó la vista hasta tropezar con mi mirada y le quitó el volumen a la televisión. Leyó en voz alta las primeras lineas del "Juego del ángel" y sus ojos me buscaron de nuevo.
-Nada que ver con el arranque de las novealas de los Milenium
-El sueco lo que quiere es atraparte para que sigas una historia llena de acción e intriga.-le respondí
-Y Zafón lo que hace es atraparte con su forma de escribir...
De los muchos libros que han llegado este verano a casa, "El juego del Ángel" ha sido explícitamente demandado por mi hija, lo que podría poner en cuarentena su crecida opinión sobre la novela, pero la criatura es parca en elogios y de una sinceridad que raya en lo antosicial.Y más: llevo medio libro leído y hasta el ritmo de lectura es distinto de otras novelas. No se siente hambre por conocer cómo se va a desarrollando la trama, lo que experimentas es un sereno placer con la lectura. Así de simple.
Confieso que me está picando la curiosidad por saber cómo le va a Búho en Sevilla
(Andreas Corelli, enigmático editor, a David Martín, escritor que teme haber vendido su alma.)
Mi hija, de exquisito paladar e incuestionable buen gusto, acariciaba distraidamente las tapas del libro mientras veía "Pedidos" en su portátil y yo buscaba una cadena de TV en la que no hablasen de Belén Esteban, hasta que pasados un par de minutos detuvo la película y cogió la novela abriéndola por la primera página. Leyó unos instantes en silencio, luego levantó la vista hasta tropezar con mi mirada y le quitó el volumen a la televisión. Leyó en voz alta las primeras lineas del "Juego del ángel" y sus ojos me buscaron de nuevo.
-Nada que ver con el arranque de las novealas de los Milenium
-El sueco lo que quiere es atraparte para que sigas una historia llena de acción e intriga.-le respondí
-Y Zafón lo que hace es atraparte con su forma de escribir...
De los muchos libros que han llegado este verano a casa, "El juego del Ángel" ha sido explícitamente demandado por mi hija, lo que podría poner en cuarentena su crecida opinión sobre la novela, pero la criatura es parca en elogios y de una sinceridad que raya en lo antosicial.Y más: llevo medio libro leído y hasta el ritmo de lectura es distinto de otras novelas. No se siente hambre por conocer cómo se va a desarrollando la trama, lo que experimentas es un sereno placer con la lectura. Así de simple.
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Confieso que me está picando la curiosidad por saber cómo le va a Búho en Sevilla
Distancias
Curioso lo de la percepción -en su segunda acepción-,, sobretodo aplicado a las distancias.
Salí de mañana de la pequeña ciudad en la que aún vivo y se me hizo medio día en la mediana capital de provincias que estaba visitando. Aprovechando la circunstancia visito a un amigo que vive en la mediana ciudad, con el propósito de compartir un rato de horas bajas frente a unas cervezas. Después de la segunda decidimos por unanimidad festejar el encuentro con una comida ligera, de entresemana.
-Conozco un sitio -jugábamos en su campo- que no está mal de precio -para mi que intuía que no le iba a dejar pagar-. Es un asiático, ¿te acuerdas cuando íbamos a los chinos?
-Hace de eso más de veinte años -le contesté-, pero sea.
-Podemos ir andando, no está lejos.
Después de diez minutos de caminar ligero y no ver ningún letrero que me orientase lo "cerca" que estábamos del restaurante, no pude por menos que decírselo
-Estás perdiendo tus raices.
-¿Cómo?
-En el pueblo una caminata de diez minutos se merece coger el coche o llamar al taxista. ¿A ti te parece esto normal?, un cuarto de hora caminando y no sé dónde está el restaurante, ¿no estará en China? -se echó a reír y con mirada burlona me reprochó ser "tan de pueblo", para sermonearme, a renglón seguido, sobre la relatividad del espacio...
-Es curioso -concluyó-, en el pueblo todo es pequeño, casi diminuto, menos la Iglesia y la distancia. En particular la distancia, que parece mucho mayor que en una gran ciudad.
A la vuelta llovía, y, curiosamente, me pareció más corto el camino.
De regreso a la pequeña ciudad en la que aún vivo me encontré con una carta de Búho. Al parecer él no tiene problemas de percepciones ni de distancias. Ahí está.
Querido J.
-Conozco un sitio -jugábamos en su campo- que no está mal de precio -para mi que intuía que no le iba a dejar pagar-. Es un asiático, ¿te acuerdas cuando íbamos a los chinos?
-Hace de eso más de veinte años -le contesté-, pero sea.
-Podemos ir andando, no está lejos.
Después de diez minutos de caminar ligero y no ver ningún letrero que me orientase lo "cerca" que estábamos del restaurante, no pude por menos que decírselo
-Estás perdiendo tus raices.
-¿Cómo?
-En el pueblo una caminata de diez minutos se merece coger el coche o llamar al taxista. ¿A ti te parece esto normal?, un cuarto de hora caminando y no sé dónde está el restaurante, ¿no estará en China? -se echó a reír y con mirada burlona me reprochó ser "tan de pueblo", para sermonearme, a renglón seguido, sobre la relatividad del espacio...
-Es curioso -concluyó-, en el pueblo todo es pequeño, casi diminuto, menos la Iglesia y la distancia. En particular la distancia, que parece mucho mayor que en una gran ciudad.
A la vuelta llovía, y, curiosamente, me pareció más corto el camino.
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De regreso a la pequeña ciudad en la que aún vivo me encontré con una carta de Búho. Al parecer él no tiene problemas de percepciones ni de distancias. Ahí está.
Querido J.
21 sept 2009
Otra vez Búho...
He recibido carta de Búho. Y contesto:
Me estás tocando los cojones, amiguete. Y te lo consiento porque somos amigos de viejo y porque sé que estás pasando una mala racha, pero no te creas el ombligo del mundo ni presumas de ser la persona más jodida del planeta. Los hay peores.
Y una cosa más te digo: de lo que me cuenta, la mitad me creo. Y eso porque hoy me pillas generoso.
El abrazo te lo devuelo; vamos, que lo comparto contigo. Una cosa no quita la otra.
Aquí les dejo la carta de este plomo.
Querido J.
Me estás tocando los cojones, amiguete. Y te lo consiento porque somos amigos de viejo y porque sé que estás pasando una mala racha, pero no te creas el ombligo del mundo ni presumas de ser la persona más jodida del planeta. Los hay peores.
Y una cosa más te digo: de lo que me cuenta, la mitad me creo. Y eso porque hoy me pillas generoso.
El abrazo te lo devuelo; vamos, que lo comparto contigo. Una cosa no quita la otra.
Aquí les dejo la carta de este plomo.
Querido J.
Fría y Sabia
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Dicho es por el joven Íñigo, guipuzcoano, hijo del soldado Lope Balboa y acogido por el que fuera soldado en Flandes al servicio de su Rey Felipe IV con el falso rango de capitán, Diego Alatriste.
¿Imaginan vuestras mercedes?...joder, se me ha pegado el acento!, pues imagínen que esto lo dice alguien a fecha de hoy en la tele u otro sitio público (un libro no vale, que es lugar casi clandestino)
Pues sencillamente lo corren a gorrazos. Decir que algunas mujeres llevan impreso a fuego en el ADN una "maldad fría y sabia" desde hace siglos...ya les digo: escapulario colgado al pecho, capuchón a poder ser de color, paseo por las calles del pueblo hasta la plaza mayor, y, al medio día que es de más concurrencia que al alba, escarnio público por machista, acosador, misógino y facha.
Pues sencillamente lo corren a gorrazos. Decir que algunas mujeres llevan impreso a fuego en el ADN una "maldad fría y sabia" desde hace siglos...ya les digo: escapulario colgado al pecho, capuchón a poder ser de color, paseo por las calles del pueblo hasta la plaza mayor, y, al medio día que es de más concurrencia que al alba, escarnio público por machista, acosador, misógino y facha.
De seguro que también hay hombres más malos que la quina, o peores, mucho peores (insisto en la maldad masculina por si aparece por aquí una feminista sin fronteras), pero no me negarán que la maldad fría y sabia tiene rostro de mujer; de mujer hermosa, de media sonrisa, ojos entornados y gruesos labios húmedos. Y digo lo dicho como reconocimiento de su superioridad, que hasta en la malicia son sobresalientes.
Y como prueba baste un guante.
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Sin noticias de Búho, al que tengo en permanente recuerdo y espero que continúe en su Vida Misma
17 sept 2009
Ni Torquemada...
Me han dado puerta. Sufro días de desalojos, y éste último, con portazo de blog incluido, ha sido especialmente doloroso. Entiendo que lo echen a uno de los pensamientos, de los recuerdos o de los sentimientos, pero dejar de ser motivo de curiosidad me repatea hasta dejarme sin aliento. A no ser, claro, que ya no quede ni un leve rastro de cariño, ese sucedáneo de los sentimientos y de las pasiones. Desprecio es lo que es eso. Es lo que hay, la vida misma, como decía el otro.
¿Cómo debo de sentirme, qué debo hacer?. ¡Y yo qué coño sé!. El que más y el que menos ha pasado por ahí, ¡a ver qué se dice en un caso como este! Lo que aconsejo es no dar consejos, basta con ofrecer compresión. No sé, digo yo. Otra opción es, ¡oh crueldad!, decir lo que se piensa y espetarle en plena cara: oye chato, que tienes lo que te has ganado, no busques fantasmas que el único que asusta eres tú. Un lío. Mejor perderse. Pero qué quieres, entiendo que joda en toda el alma. Y más si el cabrón -¡vaya, perdón!- no hace otra cosa que pasar una y otra vez la misma canción.
Ni Tomás de Torquemada hubiera ideado un tormento tan cruel. Así pues, compasión.
¿Cómo debo de sentirme, qué debo hacer?. ¡Y yo qué coño sé!. El que más y el que menos ha pasado por ahí, ¡a ver qué se dice en un caso como este! Lo que aconsejo es no dar consejos, basta con ofrecer compresión. No sé, digo yo. Otra opción es, ¡oh crueldad!, decir lo que se piensa y espetarle en plena cara: oye chato, que tienes lo que te has ganado, no busques fantasmas que el único que asusta eres tú. Un lío. Mejor perderse. Pero qué quieres, entiendo que joda en toda el alma. Y más si el cabrón -¡vaya, perdón!- no hace otra cosa que pasar una y otra vez la misma canción.
Ni Tomás de Torquemada hubiera ideado un tormento tan cruel. Así pues, compasión.
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Sin noticias de Búho. Mucho me temo que esté molesto conmigo.
16 sept 2009
Malos Tiempos
Celebradas las vírgenes septembrinas, todo cae: la temperatura, el sol, la lluvia, la luz, los ánimos, el bronceado, las risas, el optimismo...todo cae. Y todo por una mala planificación de los ingenieros que diseñaron la cosa esta del universo y sus movimientos. Que si rotación de la tierra, que si darle vueltecitas al sol, que si bambolear sobre el eje terrestre. Demasiado complicado, es de necios ignorar que esto no podía traer nada bueno. A ver qué les costaba fijar todo este tinglado en San Juan, en la noche mágica; luz para reventar, calorcito lleno de energía, optimismo a raudales y todo el mundo guapo. Pues nada, ni puto caso; y así nos va, que las olas mudan del rumor al rugido.
Pero una cosa os digo: esto se venia venir, no hay nada nuevo bajo el sol. Cierto que la esperanza se prolonga más allá de lo racional: y es por eso que malgastamos el dinero comprando cupones a los ciegos, aun sabiendo que no nos veremos agraciados, o esperamos -de esperanza- que el melódico rumor del mar al rozar la arena no se convierta en destemplado golpetazo del océano al chocar contra unas rocas erosionadas por el obstinado rugir de la mar enfurecida.
Paciencia, esto dura unos meses. Meses oscuros y fríos. Largos meses.
(Aclaro que éstas lineas desaprobando el diseño de las estaciones del año en estas benditas tierras, me han venido al teclado por causa de las torrenciales, casi bíblicas, lluvias de estos días.)
Desde la Vida Misma el bueno de Búho me manda una carta llena de reproches y de temores. Su espíritu no es de acero y su ángel parece que ha volado. Eso cree Búho, que tiene espíritu y que ha tenido ángel.
Reviso la carta y valoro la conveniencia de adjuntarla a estas moderadas, a la vez que atinadas, reflexiones. Ya se verá.
Visto. Que se publique! (llamarme retorcido...)
Querido J.
(La Vida Misma)
Pero una cosa os digo: esto se venia venir, no hay nada nuevo bajo el sol. Cierto que la esperanza se prolonga más allá de lo racional: y es por eso que malgastamos el dinero comprando cupones a los ciegos, aun sabiendo que no nos veremos agraciados, o esperamos -de esperanza- que el melódico rumor del mar al rozar la arena no se convierta en destemplado golpetazo del océano al chocar contra unas rocas erosionadas por el obstinado rugir de la mar enfurecida.
(Aclaro que éstas lineas desaprobando el diseño de las estaciones del año en estas benditas tierras, me han venido al teclado por causa de las torrenciales, casi bíblicas, lluvias de estos días.)
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Desde la Vida Misma el bueno de Búho me manda una carta llena de reproches y de temores. Su espíritu no es de acero y su ángel parece que ha volado. Eso cree Búho, que tiene espíritu y que ha tenido ángel.
Reviso la carta y valoro la conveniencia de adjuntarla a estas moderadas, a la vez que atinadas, reflexiones. Ya se verá.
Visto. Que se publique! (llamarme retorcido...)
Querido J.
(La Vida Misma)
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