"Siempre, hasta su muerte, intuí en ella algo que no se aprende de nadie: una maldad fría y sabia que en algunas mujeres está ahí, desde que son niñas. Incluso desde antes, quizás; desde hace siglos".Dicho es por el joven Íñigo, guipuzcoano, hijo del soldado Lope Balboa y acogido por el que fuera soldado en Flandes al servicio de su Rey Felipe IV con el falso rango de capitán, Diego Alatriste.
¿Imaginan vuestras mercedes?...joder, se me ha pegado el acento!, pues imagínen que esto lo dice alguien a fecha de hoy en la tele u otro sitio público (un libro no vale, que es lugar casi clandestino)
Pues sencillamente lo corren a gorrazos. Decir que algunas mujeres llevan impreso a fuego en el ADN una "maldad fría y sabia" desde hace siglos...ya les digo: escapulario colgado al pecho, capuchón a poder ser de color, paseo por las calles del pueblo hasta la plaza mayor, y, al medio día que es de más concurrencia que al alba, escarnio público por machista, acosador, misógino y facha.
Pues sencillamente lo corren a gorrazos. Decir que algunas mujeres llevan impreso a fuego en el ADN una "maldad fría y sabia" desde hace siglos...ya les digo: escapulario colgado al pecho, capuchón a poder ser de color, paseo por las calles del pueblo hasta la plaza mayor, y, al medio día que es de más concurrencia que al alba, escarnio público por machista, acosador, misógino y facha.
De seguro que también hay hombres más malos que la quina, o peores, mucho peores (insisto en la maldad masculina por si aparece por aquí una feminista sin fronteras), pero no me negarán que la maldad fría y sabia tiene rostro de mujer; de mujer hermosa, de media sonrisa, ojos entornados y gruesos labios húmedos. Y digo lo dicho como reconocimiento de su superioridad, que hasta en la malicia son sobresalientes.
Y como prueba baste un guante.
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Sin noticias de Búho, al que tengo en permanente recuerdo y espero que continúe en su Vida Misma
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