-¡Qué pasa aquí, te veo radiante, Búho!-Cosas mías, Malaspulgas, cosas mías. Siento correr la sangre por mis venas.
-¿Cómo?
-Una voz me ha soplado al corazón.
-Estás loco, Búho, pero supongo que eso se merece un vino. ¡Anda, pon!
El brillo de la noche, cómplice de ideas desatadas...
-¡Qué pasa aquí, te veo radiante, Búho!
No hay comentarios:
Publicar un comentario